jueves, 25 de octubre de 2012

Entrevista a Philippe Vardom.



ONG: Muy buenas ¿Podrías presentarte para todos aquellos que aún no te conozcan?

PV: Tengo casi 28 años, incluyendo 14 años en el "movimiento patriota" en el sentido amplio del término. Crecí en una ciudad donde rápidamente me sentí extranjero sobre mi propio suelo. Negué asimilarme a la fauna suburbana venida de fuera y tome contacto con las bandas de rebeldes blancos que se podían encontrar en los años 90. Las cazadoras caquis de camuflaje habían sustituido a las antiguas cazadoras negras, aquí encontré lo que buscaba: el clan, la fuerza, la afirmación de uno mismo. El contactar con ciertas personas y mi trayecto personal, trajo consigo en un principio, una reacción epidérmica (tanto en el sentido figurado como en sentido propio) que fue formando mi conciencia política verdadera. Me fui formando en la escuela doctrinal y militante del activismo nacionalista-revolucionario, en particular en el marco estudiantil donde ejercí mis primeras responsabilidades efectivas. Paralelamente, también llevé a cabo lo que yo llamo mi reconquista interior reanudándome con mis propias raíces, esto, políticamente hablando, se tradujo al desarrollo de un fuerte sentimiento autonomista y regionalista. En 2002, participé en la fundación de Jeunesses Identitaires y en la que fui el primer portavoz. Ocupé este puesto durante cinco años antes de ceder mi sitio para consagrarme plenamente al combate identitario en Niza. En lo sucesivo me encargue de dirigir el movimiento Nissa Rebela y llevé nuestra lista en las elecciones municipales nizardas donde sacamos el 3,1 % de los votos, es decir, unos 5000.

Desde 1998, canto también en el grupo Fraction. Lo que es a la vez un placer y un acto de militancia. A mi juicio, la elaboración de una contracultura alternativa debe ser una preocupación constante.

Sobre el plano profesional, hoy soy comerciante, lo que no corresponde tanto con mis estudios universitarios (derecho y ciencias políticas) pero si me asegura una independencia preciosa. Mis estudios tendrían que haberme conducido a trabajar en una alcaldía o como diputado, aunque usted comprenderá que esto sería difícilmente negociable...

ONG: ¿De donde le viene su gusto por Asia? ¿Quizás a través de algún viaje?

PV: En primer lugar y más que nada es cuestión de herencia familiar. Mi padre fue maestro de kárate y desde hace veinte años pasa la mitad de cada año en Tailandia. A los seis años me puse por primera vez un dogi de karate y después conocí Asia - en primer lugar a través de las artes marciales y más tarde a través de la cultura- me llegó dentro, al igual que mi interludio con el rugby cuando fui adolescente.

Visité Tailandia hace cuatro años, tanto como "turista medio" como para "ponerse los guantes”, espero volver el año próximo. Este es un país excepcional en todos los sentidos y sea cual sea la razón por la que vayamos allí siempre encontraremos lo que vayamos buscando.

ONG: ¿Sostiene acciones de apoyo hacia las luchas identitarias asiáticas como son la tibetana y la del pueblo Karen?

PV: En efecto, en el pasado eché una mano repetidas veces a asociaciones de defensa del Tíbet y participé en varias acciones de sensibilización. Como anécdota resultante me encontré formando parte de la organización de un concierto del grupo Tryo en una marcha pro-Tíbet en su paso por Niza. En lo que concierne al pueblo Karen, estoy bastante sensibilizado con su lucha por medio de mi padre. Esto es posiblemente lo menos asombroso de mi órbita política, varios nacionalistas franceses fueron físicamente a apoyar a Karen en los años 80 y 90.

Debo reconocer que hoy marco las distancias con numerosos bobos recientemente convertidos en la lucha por el Tíbet libre. Ha pasado más de un año que no uso mi camiseta de "Free Tibet" por “temor” a ser confundido con uno de estos “pro-tibetanos”, mientras que de buen grado antes la llevaba para algunos conciertos. Fui hace dos meses a un mitin de apoyo al Tíbet y allí sólo vi a feos remedando el budismo y disfrazados de tibetanos como se habrían disfrazado para un carnaval. Como si fuese necesario disfrazarse para dar apoyo a un pueblo, o de olvidarse de quién es uno mismo por el hecho de defender el derecho a que otros puedan seguir siendo ellos mismos. Finalmente nos encontrábamos allí a los mismos títeres que también se manifiestan contra Bush, contra la guerra en Iraq, una semana después contra los serbios y a la siguiente contra el FN. Ni constancia, ni consecuencia.

Así es que si yo soy hoy un amigo del Tíbet, es puramente a un nivel personal.

ONG: "El mestizaje es una gilipollada si es un programa político (...). El mestizaje es un asunto sentimental.” ¿Qué opinas de esta frase?

PV: ¡Decididamente Tai Luc siempre tiene buenas ocurrencias! Pero no podemos tener exactamente el mismo juicio en tanto que uno es un cantante y yo un responsable político.

El mestizaje en la esfera totalmente privada, es decir, como un encuentro entre dos personas es una cosa. No vamos a decir cualquier cosa: somos pueblo de marineros, de colonos, de aventureros, y el mestizaje siempre existió. Pero esto seguirá estando en un margen ínfimo, más claramente como un comportamiento marginal!

A día de hoy con lo que estamos confrontados es con un fenómeno de masa, que es justamente lo que Tai Luc nos revela por otro lado; es un programa, una ideología, un modelo de sociedad.

Lo último que desearíamos es el comportamiento marginal de ciertas uniones en el seno de un mismo pueblo. Asistimos aquí, como en tantos otros dominios, a una verdadera inversión de las normas. El mestizaje generalizado es el fin de la diversidad del mundo (¡aquellos apóstoles del mestizaje son de hecho los peores racistas pretendiendo borrar cualquier atisbo de diferencia!), esto sería un mundo gris, la lógica globalizante llevada a su punto más culminante. Muy a la inversa, como identitarios, somos defensores de la diversidad y de la identidad, de los sabores y de los colores. Hoy día ser amigo de los pueblos, es claramente oponerse al mestizaje generalizado.

No me corresponde a mí juzgar la unión de dos personas, sino la de llevar una mirada lucida sobre nuestra sociedad. Cada uno obra con su conciencia y sus sentimientos, pero el que hoy se decida a lanzarse a una unión inter-étnica (la famosa “pareja mixta” adorada por los medios de comunicación), debe tener en cuenta que está respondiendo –le guste o no- a un fenómeno global. Es preciso decir para acabar, que no creo que el mestizaje sea una posibilidad, sobre todo para los mestizos. La idea de la doble cultura me parece una leyenda, o por lo menos una excepción, el mestizo en un momento u otro siempre elige entre una de las dos herencias. Por ejemplo, no encuentro que Yannick Noah reivindique fuertemente su europeísmo... por el contrario, muchos jóvenes mestizos (asiáticos a menudo) tienden muchas veces a dar un paso hacia el compromiso de militar "en la derecha".

ONG: ¿Qué piensas del slogan 0% Racisme 100% Identité ?

PV: Me parece muy apropiado, y justificado, para marcar nuestra diferencia con los comportamientos endebles y debilitantes.

Sin embargo, no debe hacerse de él un simple taparrabos para enmascarar una aceptación únicamente culturalista de la identidad queriendo así omitir (por comodidad a menudo) el hecho étnico que es tan constitutivo de la identidad.

ONG: Como muchos de nosotros, usted es fan de La Souris Déglinguée, ¿podría hablarnos de su gusto por este grupo?

PV: Descubrí tarde a La Souris con una primera escucha de su álbum "Tambour et Soleil" (uno de mis preferidos) y fue un golpe de corazón inmediato. Luego descubrí rápidamente todo el universo del grupo y raramente fallé la ocasión de asistir a un concierto, hasta hace todavía algunas semanas en Marsella.

LSD habla a todos los que han vivido el espíritu de la banda, las noches interminables en las calles de las ciudades dormidas. De hecho, LSD es: el grupo universal de aquella gente que creció en el asfalto. Universal, porque trasciende muchas de las divisiones que a menudo provocan desencuentros muy al estilo "rock and roll" en los conciertos o a sus salidas. Cuando se añade a esto la dimensión eurasiática, es fácil comprender por qué llevo a este grupo en mi corazón.

Hace tres años tuve la oportunidad de pasar la tarde en el estudio con Tai Luc en el momento de una emisión por una radio local y verdaderamente fue un encuentro a la altura de lo que esperaba.

ONG: El Bushido, el Arte de la guerra, las artes marciales… ¿Todo esto debería formar parte de los conocimientos de un militante?

PV: Pienso que en todo caso aportan conocimientos valiosísimos, y en primer lugar el conocimiento de uno mismo. Es cierto que El arte de la guerra debería formar parte de la biblioteca de cualquier militante y colocarlo justo al lado de El Príncipe de Maquiavelo.

El Bushido es para mí, ni más ni menos que un código de caballería, y es evidente que cuando pensamos en encarnar ciertos valores podemos sentirnos próximos a estas maneras.

Un activista identitario que no trate de adoptar las siete virtudes de Bushido (Rectitud, Coraje, Benevolencia, Cortesía, Sinceridad, Honor, Lealtad) -entendiendo que el Hombre jamás será perfecto sino que será siempre mejorable- no sería a mi juicio un militante completo. De hecho, en la primera versión de la página de internet de las Jeunesses Identitaires proponía entre sus textos de formación un artículo sobre Bushido.

En lo que concierne a las artes marciales, no sé si deben formar parte de conocimientos de un militante (si es cierto que  pueden resultar de gran ayuda, y esto en circunstancias múltiples y no únicamente en los momentos más evidentes), pero si forman parte de mi vida. Por otra parte hace bien hablando de artes marciales y no de deportes de combate porque a pesar de algunas incursiones en otras diferentes técnicas sigo comprometido con el kárate (el de la escuela de Kyokushinkai de Mas Oyama, un tipo de kárate de contacto donde las competiciones son a KO). El espíritu tradicional y el rigor japonés me convienen completamente en este marco. Adoro la atmósfera del dojo y ese momento cuando aprieto el cinturón sobre el dogi, ahí, todo lo demás queda fuera por algunas horas.

ONG: ¿Cuáles son sus siguientes proyectos?

PV: Continuare trabajando en primer lugar sobre el arraigo local de los identitarios, particularmente preparando las elecciones regionales. Hay también un proyecto de nuevo álbum en el cual comenzamos a trabajar con Fraction, que incluirá una canción dedicada al “boxeo” tailandés. Y por último, continuar desarrollando mi actividad comercial para asegurar mi independencia económica y así mi libertad política.

Fuente: ONG
Encontrado y Traducción: PintanBastos!

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