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jueves, 6 de diciembre de 2012

martes, 4 de diciembre de 2012

La juventud siempre vence.



Los quince y los dieciocho,
los dieciocho y los veinte...
Me voy a cumplir los años
al fuego que me requiere,
y si resuena mi hora
antes de los doce meses,
los cumpliré bajo tierra.
Yo trato que de mí queden
una memoria de sol
y un sonido de valiente.

Si cada boca de España
de su juventud, pusiese
estas palabras, mordiéndolas,
en lo mejor de sus dientes:
si la juventud de España,
de un impulso solo y verde,
alzara su gallardía,
sus músculos extendiese
contra los desenfrenados
que apropiarse España quieren,
sería el mar arrojando
a la arena muda siempre
varios caballos de estiércol
de sus pueblos transparentes,
con un brazo inacabable
de perpetua espuma fuerte.

Si el Cid volviera a clavar
aquellos huesos que aún hieren
el polvo y el pensamiento,
aquel cerro de su frente,
aquel trueno de su alma
y aquella espada indeleble,
sin rival, sobre su sombra
en entrelazados laureles:
al mirar lo que de España
los alemanes pretenden,
los italianos procuran,
los moros, los portugueses,
que han grabado en nuestro cielo
constelaciones crueles
de crímenes empapados
en una sangre inocente,
subiera en su airado potro
y en su cólera celeste
a derribar trimotores
como quien derriba mieses.

Bajo una zarpa de lluvia,
y un racimo de relente,
y un ejército de sol,
campan los cuerpos rebeldes
de los españoles dignos
que al yugo no se someten,
y la claridad los sigue
y los robles los refieren.
Entre graves camilleros
hay heridos que se mueren
con el rostro rodeado
de tan diáfanos ponientes,
que son auroras sembradas
alrededor de sus sienes.
Parecen plata dormida
y oro en reposo parecen.

Llegaron a las trincheras
y dijeron firmemente:
¡Aquí echaremos raíces
antes que nadie nos eche!

Y la muerte se sintió
orgullosa de tenerles.

Pero en los negros rincones,
en los más negros, se tienden
a llorar por los caídos
madres que les dieron leche,
hermanas que los lavaron,
novias que han sido de nieve
y que se han vuelto de luto
y que se han vuelto de fiebre;
desconcertadas viudas,
desparramadas mujeres,
cartas y fotografías
que los expresan fielmente,
donde los ojos se rompen
de tanto ver y no verles,
de tanta lágrima muda,
de tanta hermosura ausente.

Juventud solar de España:
que pase el tiempo y se quede
con un murmullo de huesos
heroicos en su corriente.
Echa tus huesos al campo,
echa las fuerzas que tienes
a las cordilleras foscas
y al olivo del aceite.
Reduce por los collados,
y apaga la mala gente,
y atrévete con el plomo,
y el hombro y la pierna extiende.

Sangre que no se desborda,
juventud que no se atreve,
ni es sangre, ni es juventud,
ni relucen, ni florecen.
Cuerpos que nacen vencidos,
vencidos y grises mueren:
vienen con la edad de un siglo,
y son viejos cuando vienen.

La juventud siempre empuja,
la juventud siempre vence,
y la salvación de España
de su juventud depende.

La muerte junto al fusil,
antes que se nos destierre,
antes que se nos escupa,
antes que se nos afrente
y antes que entre las cenizas
que de nuestro pueblo queden,
arrastrados sin remedio
gritemos amargamente:
¡Ay España de mi vida,
ay España de mi muerte! 

Miguel Hernández

miércoles, 11 de julio de 2012

Para los que fueron y jamás volvieron...


En el delirio de combate escucho tu voz,
en la caricia de fusil siento tu dolor,
en el cantar de las balas penetra tu olor,
en la senda de la gloria eres de mi llama portavoz.


Ni mil victorias conseguirán
cubrir el silencio de mi soledad.
No me importa morir o sentir la enfermedad,
porque sé que tus pensamientos fieles a mis pasos seguirán.


Entre niebla y niebla debes combatir,
entre dolor y frio al enemigo has de abatir,
entre lágrimas de fondo oyes mi fiero silencio.


Siento tu cercanía, escucho tu cansancio,
siento la bala partir tu brava materia viva,
siento desde el adios tu amor de alma afectiva...

jueves, 23 de febrero de 2012

Oda a España.

Oh España, tierra eres, tierra solo,
pero con tu cálida, insondable entraña
el sol corre por dentro y te ilumina,
y te arrebata.

El sol te empuja brutalmente,
El enterrado sol que llevas, canta,
Ebria vuelas. Vas ya por las estrellas.
Vas pura, iluminada.

Mas llevas en tu seno
a los solemnes muertos que en ti braman,
que, como yo, con furia
te devoran y abrasan.

Oh España, ya por las estrellas,
oh estrella sola y clara:
te quiero con el llanto, España mía:
llanto tú brillador de luces altas.

¿Adónde vas, España grave?
Mis manos te levantan.
¿Adónde vas por el azul espacio?
Altísima navegas solitaria.

Y yo te veo tierra,
tierra sólo y herida por el hacha
de Dios, y vas sangrando, y cae
toda tu sangre por mi cara.

Ay, España querida.
Entiérrame en tu sangre roja. Arranca
a tu hijo del mundo. Llévame
contigo por la noche negra, España.

Vas alta y dolorosa.
Gimes, deliras, bramas.
Vas firme y pura por el firmamiento
a hundirte en Dios como una espada.


Carlos Bousoño

domingo, 11 de diciembre de 2011

Oda al Dos de Mayo de Bernardo López García.


Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman, tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes pendones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.

Lloras, porque te insultaron
los que su amor te ofrecieron
¡a ti, a quien siempre temieron
porque tu gloria admiraron;
a ti, por quien se inclinaron
los mundos de zona a zona;
a ti, soberbia matrona
que, libre de extraño yugo,
no has tenido más verdugo
que el peso de tu corona!

Doquiera la mente mía
sus alas rápidas lleva,
allí un sepulcro se eleva
contando tu valentía.
Desde la cumbre bravía
que el sol indio tornasola,
hasta el África, que inmola
sus hijos en torpe guerra,
¡no hay un puñado de tierra
sin una tumba española!

Tembló el orbe a tus legiones,
y de la espantada esfera
sujetaron la carrera
las garras de tus leones.
Nadie humilló tus pendones
ni te arrancó la victoria;
pues de tu gigante gloria
no cabe el rayo fecundo,
ni en los ámbitos del mundo,
ni en el libro de la historia.
Siempre en lucha desigual
cantan tu invicta arrogancia,
Sagunto, Cádiz, Numancia,
Zaragoza y San Marcial.

En tu suelo virginal
no arraigan extraños fueros;
porque, indómitos y fieros,
saben hacer sus vasallos
frenos para sus caballos
con los cetros extranjeros.

Y aún hubo en la tierra un hombre
que osó profanar tu manto.
¡Espacio falta a mi canto
para maldecir su nombre!
Sin que el recuerdo me asombre,
con ansia abriré la historia;
¡presta luz a mi memoria!
y el mundo y la patria, a coro,
oirán el himno sonoro
de tus recuerdos de gloria.

Aquel genio de ambición
que, en su delirio profundo,
cantando guerra, hizo al mundo
sepulcro de su nación,
hirió al ibero león
ansiando a España regir;
y no llegó a percibir,
ebrio de orgullo y poder,
que no puede esclavo ser,
pueblo que sabe morir.

¡Guerra! clamó ante el altar
el sacerdote con ira;
¡guerra! repitió la lira
con indómito cantar:
¡guerra! gritó al despertar
el pueblo que al mundo aterra;
y cuando en hispana tierra
pasos extraños se oyeron,
hasta las tumbas se abrieron
gritando: ¡Venganza y guerra!

La virgen, con patrio ardor,
ansiosa salta del lecho;
el niño bebe en su pecho
odio a muerte al invasor;
la madre mata su amor,
y, cuando calmado está,
grita al hijo que se va:
"¡Pues que la patria lo quiere,
lánzate al combate, y muere:
tu madre te vengará!"

Y suenan patrias canciones
cantando santos deberes;
y van roncas las mujeres
empujando los cañones;
al pie de libres pendones
el grito de patria zumba
y el rudo cañón retumba,
y el vil invasor se aterra,
y al suelo le falta tierra
para cubrir tanta tumba!

¡Mártires de la lealtad,
que del honor al arrullo
fuisteis de la patria orgullo
y honra de la humanidad,
¡en la tumba descansad!
que el valiente pueblo ibero
jura con rostro altanero
que, hasta que España sucumba,
no pisará vuestra tumba
la planta del extranjero!

martes, 1 de noviembre de 2011

¡Despierta España!



Porque el ocaso se llega,
porque se retrasa el alba
y hay primaveras sin flores
y noches sin esperanza,
desde el fondo de tu sueño,
óyeme: Despierta, España

Porque el silencio es un miedo
que te rompe y te amordaza,
y corre en tus campos muerte
y en tus ciudades no hay alma,
desde el fondo de tu olvido,
óyeme: Despierta, España.

Porque el clamor de justicia
con mil mentiras se acalla
y cortan oscuros gritos
la luz de justas palabras,
desde el fondo de tu sangre
óyeme: Despierta, España.

Por la fe que te he jurado,
por el honor y la Patria,
que son como dos banderas
para este tiempo de llamas,
desde el fondo de tu muerte
óyeme: Despierta, España,
y que el grito de justicia
despliegue sus alas blancas.

Robsy

lunes, 10 de octubre de 2011

En un taller toledano...


Que todo el mundo lo sabe, que no hay mejor acero que el toledano, que no hay mejor espada que las labradas en Toledo, que nuestra fama se hace eco mundialmente, que desde la antigüedad, pasando por el esplendor del imperio Español, fuimos los más codiciados, hasta los días que corren, donde las grandes producciones de hollywood han encargado las espadas a Toledo, en películas como el Reino de los cielos, a otras como El Señor de los Anillos.


El acero toledano, tan amenazado en estos tiempos por la competencia desleal China, de mucha peor calidad, y por supuesto de mucha menor leyenda.


¡Viva el acero toledano! 



lunes, 22 de agosto de 2011

¿Quiénes son esos muchachos?




Quiénes son esos muchachos
que son soldados y estatuas,
que cuando los miro pienso
en la libertad de España? 

¿Quienes son esos muchachos,
azules de cielo y agua,
que miran como no miran
no siquiera las estatuas? 

Vienen de lejos y lejos
van volando con sus alas;
amigos del sol y el viento,
miran, sonríen y avanzan

Hierro llevan en el gesto
y en la bandera una garra. 
Algo que no es de este mundo,
algo que no usa palabras,
les empuja, les arrulla,
les ilusiona y les lava.

El agua de lluvia limpia,
el agua de lluvia clara,
les roza los pensamientos.

Y la luz de la mañana,
como un pájaro secreto,
anida en sus frentes altas. 
¿Quiénes son esos soldados,que son soldados y estatuas
y sonríen sin sonrisay aun sin palabras nos hablan?
No necesitan hablar;
no necesitan ya nada:
Son algo más que soldados:
Son la semilla de España

Arturo Robsy.

Libros y demás poesía patriótica aquí


sábado, 20 de agosto de 2011

¡Enamorados de Toledo!



Toledo solar hispano
Crisol de la raza Íbera 
dichoso aquel que naciera 
español y toledano.


¡Oh Toledo si yo puedo!
Para tu honor y tu gloria 
He de escribir una historia 
En un mesón de Toledo."

sábado, 25 de junio de 2011

En estos campos de la tierra mía

 
En estos campos de la tierra mía,
y extranjero en los campos de mi tierra
—yo tuve patria donde corre el Duero
por entre grises peñas
y fantasmas de viejos entinares,
allá en Castilla, mística y guerrera;
Castilla la gentil, humilde y brava;
Castilla del desdén y de la fuerza—,
en estos campos de mi Andalucía,
¡oh tierra en que nací! , cantar quisiera.
Tengo recuerdos de mi infancia, tengo
imágenes de luz y de palmeras,
y en una gloria de oro,
de lueñes campanarios con cigüeñas,
de ciudades con calles sin mujeres,
bajo un cielo de añil, plazas desiertas
donde crecen naranjos encendidos
con sus frutas redondas y bermejas;
y en un huerto sombrío, el limonero
de ramas polvorientas
y pálidos limones amarillos,
que el agua clara de la fuente espeja,
un aroma de nardos y claveles
y un fuerte olor de albahaca y hierbabuena;
imágenes de grises olivares
bajo un tórrido sol que aturde y ciega,
y azules y dispersas serranías
con arreboles de una tarde inmensa;
mas falta el hilo que el recuerdo anuda
al corazón, el ancla en su ribera,
o estas memorias no son alma. Tienen,
en sus abigarradas vestimentas,
señal de ser despojos del recuerdo,
la carga bruta que el recuerdo lleva.
Un día tornarán, con luz del fondo ungidos,
los cuerpos virginales a la orilla vieja.
 
En estos campos de la tierra mía

de Antonio Machado 

lunes, 2 de mayo de 2011

Oda al dos de Mayo.

Oigo, patria, tu aflicción,
y escucho el triste concierto
que forman tocando a muerto,
la campana y el cañón;
sobre tu invicto pendón
miro flotantes crespones,
y oigo alzarse a otras regiones
en estrofas funerarias,
de la iglesia las plegarias,
y del arte las canciones.


Lloras, porque te insultaron
los que su amor te ofrecieron...
¡a tí, a quien siempre temieron
porque tu gloria admiraron:
a tí, por quien se inclinaron
los mundos de zona a zona;
a tí, soberbia matrona
que libre de extraño yugo,
no has tenido más verdugo
que el peso de tu corona...!


Do quiera la mente mía
sus alas rápidas lleva,
allí un sepulcro se eleva
cantando tu valentía;
desde la cumbre bravía
que el sol indio tornasola,
hasta el África , que inmola
sus hijos en torpe guerra,
¡no hay un puñado de tierra
sin una tumba española!...


Tembló el orbe a tus legiones,
y de la espantada esfera
sujetaron la carrera
las garras de tus leones;
nadie humilló tus pendones
ni te arrancó la victoria;
pues de tu gigante gloria
no cabe el rayo fecundo,
ni en los ámbitos del mundo,
ni en el libro de la historia.


Siempre en lucha desigual
cantan tu invicta arrogancia,
Sagunto, Cádiz, Numancia,
Zaragoza y San marcial;
en tu suelo virginal
no arraigan extraños fueros;...
porque indómitos y fieros,
saben hacer tus vasallo, 
frenos para sus caballos
con los cetros extranjeros...


Y aun hubo en la tierra un hombre,
que osó profanar tu manto...
¡Espacio falta a mi canto
para maldecir su nombre!...
Sin que el recuerdo me asombre
con ansia abriré la historia;
presta luz a mi memoria,
y el mundo y la patria a coro,
oirán el himno sonoro
de tus recuerdos de gloria.


Aquel genio de ambición
que en su delirio profundo
captando guerra, hizo al mundo
sepulcro de su nación,
hirió al ibero león
ansiando a España regir;
y no llegó a percibir,
ebrio de orgullo y poder,
que no puede esclavo ser,
pueblo que sabe morir.


¡Guerra! clamó ante el altar
el sacerdote con ira;
¡guerra! repitió la lira
con indómito cantar:
¡guerra! gritó al despertar
el pueblo que al mundo aterra;
y cuando en hispana tierra
pasos extraños se oyeron,
hasta las tumbas se abrieron
gritando: ¡Venganza y guerra!...


La virgen con patrio ardor
ansiosa salta del lecho;
el niño bebe en su pecho
odio a muerte al invasor;
la madre mata su amor,
y cuando calmado está
grita al hijo que se va:
"¡Pues que la patria lo quiere,
lánzate al combate, y muere:
tu madre te vengará!..."


Y suenan patrias canciones
cantando santos deberes;
y van roncas las mujeres
empujando los cañones;
al pie de libres pendones
el grito de patria zumba
y el rudo cañón retumba,
y el vil invasor se aterra,
y al suelo le falta tierra
para cubrir tanta tumba!...


Mártires de la lealtad
que del honor al arrullo
fuisteis de la patria orgullo
y honra de la humanidad...
en la tumba descansad,
que el valiente pueblo ibero
jura con rostro altanero
que hasta que España sucumba,
no pisará vuestra tumba
la planta del extranjero.

Con estas palabras describía Bernardo López García el levantamiento popular del 2 de Mayo en toda España, pero comenzado en Madrid, un ejército que jamás había sido vencido por tierra, por ejércitos especializados en infantería, fue derrocado por un pueblo ardiente, con una llama en el corazón llamada España. luchando contra el invasor de su tierra, contra un traidor, contra el ejército de Napoleón, gente inculta, sin preparación militar, con el único arma del amor por su país y el coraje, hoy, como ayer, queremos recordar ese espíritu luchador, esas almas invatibles y combativas, hoy dedicamos la cabecera de nuestro humilde blog y una entrada, hoy, y todos los días del año, los héroes que murieron por España permanecen en nuestros corazones, de todo corazón, gracias a aquellos que combatisteis por una idea en la que creemos fervientemente, y gracias a todos aquellos que día a día manteneís viva esa llama.
Heroes del 2 de Mayo, heros de España 
¡PRESENTES!

Idea de la foto extraida de Bitibajk
Foto extraida de "Playclicks", "diorama" visto en una muestra de coleccionistas de Playmobil, desarrollado por "Yoyei"

sábado, 19 de febrero de 2011

A la patria.

 

¡Cuán solitaria la nación que un día
poblara inmensa gente!
¡La nación cuyo imperio se extendía
del Ocaso al Oriente!
Lágrimas viertes, infeliz ahora,
soberana del mundo,
¡y nadie de tu faz encantadora
borra el dolor profundo!
Oscuridad y luto tenebroso
en ti vertió la muerte,
y en su furor el déspota sañoso
se complació en tu suerte.
No perdonó lo hermoso, patria mía;
cayó el joven guerrero,
cayó el anciano, y la segur impía
manejó placentero.
So la rabia cayó la virgen pura
del déspota sombrío,
como eclipsa la rosa su hermosura
en el sol del estío.
¡Oh vosotros, del mundo, habitadores!,
contemplad mi tormento:
¿Igualarse podrán ¡ah!, qué dolores
al dolor que yo siento?
Yo desterrado de la patria mía,
de una patria que adoro,
perdida miro su primer valía,
y sus desgracias lloro.
Hijos espurios y el fatal tirano
sus hijos han perdido,
y en campo de dolor su fértil llano
tienen ¡ay!, convertido.
Tendió sus brazos la agitada España,
sus hijos implorando;
sus hijos fueron, mas traidora saña
desbarató su bando.
¿Qué se hicieron tus muros torreados?
¡Oh mi patria querida!
¿Dónde fueron tus héroes esforzados,
tu espada no vencida?
¡Ay!, de tus hijos en la humilde frente
está el rubor grabado:
a sus ojos caídos tristemente
el llanto está agolpado.
Un tiempo España fue: cien héroes fueron
en tiempos de ventura,
y las naciones tímidas la vieron
vistosa en hermosura.
Cual cedro que en el Líbano se ostenta,
su frente se elevaba;
como el trueno a la virgen amedrenta,
su voz las aterraba.
Mas ora, como piedra en el desierto,
yaces desamparada,
y el justo desgraciado vaga incierto
allá en tierra apartada.
Cubren su antigua pompa y poderío
pobre yerba y arena,
y el enemigo que tembló a su brío
burla y goza en su pena.
Vírgenes, destrenzad la cabellera
y dadla al vago viento:
acompañad con arpa lastimera
mi lúgubre lamento.
Desterrados ¡oh Dios!, de nuestros lares,
lloremos duelo tanto:
¿quién calmará ¡oh España!, tus pesares?,
¿quién secará tu llanto?

 J. Espronceda




martes, 30 de noviembre de 2010

Esto es Toledo...

Pintura sobre pintura
Traiciones y encrucijadas
Misterio, amor, aventuras
Raptos, celos, cuchilladas

Las pasiones desatadas
En la noche suave

Mezcla admirable y extraña
Místicos y aventureros
Y poetas y guerreros
Es Castilla y es España

Al sonar de su campana
Sabe hablar al corazón
Con voces de Tradición
La Catedral Toledana

Toledo solar hispano
Crisol de la raza Íbera
Dichoso aquel que naciera
Español y toledano

¡Oh Toledo si yo puedo!
Para tu honor y tu gloria
He de escribir una historia
En un mesón de Toledo



Inspirado en la ilustre Fregona de Cervantes preteneciente del Huesped del Sevillano (Jacinto Guerrero)

jueves, 18 de noviembre de 2010

Ezra Pound

    Con usura

Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra
Con bien cortados bloques y dispuestos
de modo que el diseño lo cobije,
con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia
harpes et lutz (arpas y laúdes)
o lugar donde la virgen reciba el mensaje
y su halo se proyecte por la grieta,
con usura
no se ve el hombre Gonzaga,
ni a su gente ni a sus concubinas
no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa
sino para venderlo y pronto
con usura,
pecado contra la naturaleza,
es tu pan para siempre harapiento,
seco como papel, sin trigo de montaña,
sin la fuerte harina.
Con usura se hincha la línea
con usura nada está en su sitio (no hay límites precisos)
y nadie encuentra un lugar para su casa.
El picapedrero es apartado de la piedra
el tejedor es apartado del telar
con usura
no llega lana al mercado
no vale nada la oveja con usura.
Usura es un parásito
mella la aguja en manos de la doncella
y paraliza el talento del que hila. Pietro Lombardo
no vino por usura
Duccio no vino por usura
ni Pier della Francesca; no por usura Zuan Bellini
ni se pintó "La Calunnia”
No vino por usura Angélico; no vino Ambrogio Praedis,
no hubo iglesia de piedra con la firma: Adamo me fecit.
No por usura St. Trophime
no por usura St. Hilaire.
Usura oxida el cincel
Oxida la obra y al artesano
Corroe el hilo en el telar
Nadie hubiese aprendido a poner oro en su diseño;
Y el azur tiene una llaga con usura;
se queda sin bordar la tela.
No encuentra el esmeralda un Memling
Usura mata al niño en el útero
No deja que el joven corteje
Ha llevado la sequedad hasta la cama, y yace
entre la joven novia y su marido
Contra naturam
Ellos trajeron putas a Eleusis
Sientan cadáveres a su banquete
por mandato de usura. 


Ezra Pound - Con Usura.

Oración por los caidos



Lo demandó el honor y obedecieron,
los requirió el deber y lo acataron ,
con su sangre, la empresa rubricaron,
con su esfuerzo, la Patria redimieron.

Fueron grandes y fuertes porque fueron
fieles al juramento que empeñaron.
Por eso, como valientes lucharon.
Por eso, como mártires murieron.

Inmolarse por Dios fue su destino,
salvar a España, su pasión entera,
servir en el Ejército, su vocación y sino.

No pudieron querer a otra Bandera,
no quisieron andar otro camino,
no supieron morir de otra manera.

viernes, 12 de noviembre de 2010

El maestro Quevedo...


Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados
de la carrera de la edad cansados
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo: vi que el sol bebía 5
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos, 10
mi báculo más corvo y menos fuerte.

Vencida de la edad sentí mi espada,
y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte.

Este poema inspiró una canción al conocidísimo grupo Estirpe Imperial: